El Panamá América
El Ministerio de Salud decretó "estado de alerta" máxima en la provincia a raíz de la muerte súbita de dos personas procedentes del distrito de Santa Fe en Veraguas, cuya enfermedad no ha sido identificada.
De acuerdo con el director nacional de Salud, Esteban Morales, se trataba de una mujer de 26 años y un hombre de 40 años, ambos funcionarios de la Alcaldía de Santa, quienes fallecieron a causa de una enfermedad desconocida y con los mismos síntomas.
Precisó que la autopsia practicada a ambos cuerpos no determinó la existencia de ninguna enfermedad o virus infeccioso conocido, y las pruebas de laboratorio descartó que se trate de hanta virus, dengue hemorrágico o del Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA).
Detalló que los dos presentaron problemas de insuficiencia respiratoria, disminución de las plaquetas, hemorragias en varios órganos, fallas sistémicas y un corazón congestivo.
Explicó que la hipótesis que maneja el ministerio de Salud es que no se trata de una enfermedad infecciosa porque no se ha presentado ningún caso similar.
"No podemos hacer un diagnóstico definitivo de esta enfermedad y una de las pocas cosas que quedan es efectuar pruebas bioquímicas en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, Estados Unidos", acotó Morales.
Advirtió que estas pruebas serían altamente costosas para el país, por lo que no sería rentable efectuarlas sino invertir ese dinero en campañas preventivas contra el hanta virus y dengue hemorrágico.
Argumentó que lo lógico es continuar con las campañas preventivas porque viene la temporada del verano cuando los casos de hanta virus aumentaron.
Puntualizó que cuentan con los tejidos guardados de los dos cadáveres para que en caso de suscitarse nuevos casos enviarlos al Centro de Control de Enfermedades.
"Creemos que se trató de una enfermedad auto-inmune que no es infecciosa, sino que tiene que ver con el mismo organismo de las personas afectadas", añadió Morales.
Por otra parte, Morales informó que los casos de diarreas en Coclé se encuentran controlados y aseguró que se comprobó que se trata de consumo de aguas contaminadas.
Afirmó que es imposible que el Ministerio de Salud cierre los pozos de aguas contaminadas porque son indispensables para el suministro del vital líquido a estos pueblos.
Sin embargo, recomendó a la población hervir el agua por treinta minutos para eliminar la presencia de bacterias.