P. Oeste. La directora regional de Educación en Panamá Oeste, Miriam Aguilar, hace un llamado de atención a los padres de familia y a los docentes para que afiancen su papel de orientadores y formadores, con el fin de evitar el creciente número de adolescentes embarazadas en los centros escolares.
Aguilar enfatizó que las escuelas, cumpliendo lo dictado por el Ministerio de Educación, deben aceptar a las estudiantes embarazadas, aunque negó que la intención sea fomentar esta práctica entre las adolescentes.
También lamentó el hecho de que una estudiante haya abortado dentro de un centro escolar, incidente que debe motivar más a los educadores y padres de familia a reforzar su papel de orientadores y formadores, siendo el hogar la primera escuela formadora de valores.
La directora regional de Educación agregó que la estudiante involucrada en este hecho no podrá retornar al sistema educativo regular en el Colegio Moisés Castillo Ocaña (MCO), sino que ha de culminar sus estudios, en las llamadas Escuelas Laborales, que funcionan en horas de la noche.
A su juicio, los planes de educación sexual ya existentes y elaborados por el Ministerio de Educación buscan cumplir su cometido; sin embargo es necesario que los educadores jueguen un papel más beligerante.
Explicó que en el caso del colegio Pedro Pablo Sánchez (PPS) de La Chorrera, al inicio del actual período escolar ya existían tres estudiantes embarazadas cursando estudios, por lo que en estos casos se debe acatar las normas dictadas por el Ministerio de Educación, aunque las estudiantes pueden ser atendidas a través de módulos.
Aguilar reconoce que en varios ámbitos del país existen quienes critican esta disposición, sin embargo, hay que considerar la Declaración Universal de los Niños y Niñas, mediante la cual se insta a las instituciones educativas a dar una oportunidad para que la educación sea completada.