Los constantes despidos de funcionarios gubernamentales con familiares discapacitados son calificados como una injusticia social por los afectados.
Héctor Batista dijo que laboraba en el Ministerio de Desarrollo Agropecuario como asistente de veterinaria desde hace unos seis años y sin ninguna explicación recibió su carta de despido.
Alegó que tiene una hija de 14 años con parálisis cerebral, y requiere trabajar para poder mantener a su familia.