Las máximas autoridades tradicionales de la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá (Coonapip), presidida por Marcelo Guerra Pérez, e integrada por los siete pueblos indígenas y 9 de los 12 Congresos y estructuras de Gobierno indígena, reunidas en la comunidad de Mortí, en la Comarca Kuna de Wargandi, exigieron que el gobierno del Presidente Juan Carlos Varela cumpla con la ratificación del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo-OIT y el respeto a la forma de organización propia de los Pueblos Indígenas.
El Presidente de la Coonapip, Marcelo Guerra, manifestó que es lamentable que los indígenas en la República de Panamá llevan más de 25 años exigiendo la ratificación del Convenio 169, cuando en Latinoamérica y fuera de ella, ya 22 países lo han adoptado; sin embargo, en nuestro país se ha convertido en un tema de campaña política donde candidatos presidenciales en su momento previo a las elecciones, se comprometieron a ratificarlo con el único propósito de recibir el voto indígena y una vez en el poder se olvidan del tema.
En estos momentos el gobierno luego de la reunión en la Isla Colón, provincia de Bocas del Toro, se volvió a comprometer a atender el tema y ha designado una comisión de Ministros que deberá reunirse con las autoridades indígenas para establecer los pasos expeditos que lleven a la ratificación del Convenio 169 de la OIT.
“Aquí en esta asamblea general de la COONAPIP estamos cerrando filas todos los pueblos indígenas para exigir que finalmente Panamá ratifique el Convenio 169 de la OIT, vamos a defender este objetivo por todos los medios, incluso con medidas de presión mayor que la manifestación de los hermanos Ngäbe en el 2012 y esta vez será de todos los pueblos y territorios indígenas de Panamá, ya que estamos cansados de ser burlados por las autoridades y no se cumple con los estándares internacionales del derecho de los pueblos indígenas”, manifestaron los caciques reunidos en Mortí.
Los derechos de los Pueblos Indígenas y su forma de organización propia han sido reconocidos por la Declaración de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas en 2007, y la Corte Interamericana de Derechos Indígenas ha sentado jurisprudencia sobre los derechos de los pueblos indígenas en tierras y territorios ancestralmente ocupados, los cuales se vinculan de alguna manera con los artículos del Convenio 169 de la OIT.