Las instalaciones en construcción del Centro Materno Infantil de Antón, que están paralizadas hace más de un año, se han convertido en un punto para cometer actos inmorales e ilícitos en horas de la noche, a pesar que las familias vecinas cerraron las puertas principales con zinc.
Un grupo de antoneros solicitaron al Consejo Municipal de Antón que investigue si realmente va a operar este centro y que se reanuden pronto los trabajos de construcción.
Gonzalo Vásquez, miembro del grupo de antoneros, dijo que no permitirán que este centro sea utilizado con otros fines, como se rumora que será un sector exclusivo de traumatología para beneficiar el sector hotelero. "Vamos a luchar porque se culmine su construcción", expresó.