En una gran expectativa se encuentra la comunidad veragüense, ante el posible hallazgo de los restos mortales del sacerdote Jesús Héctor Gallego, secuestrado hace 28 años en la cabecera del distrito de Santa Fe.
La inquietud en torno a este tema se inició desde el momento en que se difundió por diversos medios de comunicación la noticia sobre la posibilidad de que se hubiera encontrado la osamenta del religioso, que fuera apresado en momentos en que estaba al frente de una lucha por liberar a los campesinos, de la explotación a que eran sometidos por los terratenientes del lugar.
El siguiente día, los medios escritos se vendieron en su totalidad y de manera rápida, lo que muestra el interés de la ciudadanía por conocer los pormenores del caso.
Sin embargo, lejos de pensar en revanchismos y venganzas, los veragüenses tienes su atención centrada en la pronta identificación del cuerpo que fue descubierto en Tocumen.
En un sondeo realizado por este medio se pudo constatar la opinión de diversos ciudadanos de esta región sobre este caso.
Para Eddie Vergara este es un caso que debe tomarse con cautela, ya que en la población existe una gran esperanza de que éste sea el cuerpo de Gallego y que de esta manera se cumpla uno de los grandes anhelos de los cristianos de la provincia y del país, sin embargo, estimó que sería muy triste que se comprobara lo contrario.
Por otra parte, el educador Julio Martínez consideró que es un momento de reflexión, ya que este es un hecho que movió los cimientos de la sociedad panameña, y la etapa que en este momento vive el país es muy delicada, por lo cual no debe dar lugar a que ocurran hechos lamentables por la condición en que se encuentran los ánimos de la población.
No obstante añadió que las condiciones que se han dado a conocer indican que las posibilidades de que se trate del cura colombiano son de un 90%, ya que los detalles que se han conocido por parte de las autoridades así lo confirman.
Igual posición comparte el comunicador José F Atencio, quien estima que es un caso muy delicado del cual los representantes de la Iglesia no emitirían grandes juicios o declaraciones si no tuvieran suficientes elementos de juicio.
Para el sindicalista Angel Ruiz Canto las autoridades que manejan el caso deben tener mucho cuidado, puesto que se han dado algunas contradicciones en las declaraciones del Ministerio Público y las de la Iglesia Católica.
Agregó que de comprobarse las suposiciones existentes debe aprovecharse para intensificar las investigaciones en torno a este homicidio y que los culpables, "sean quienes sean" paguen por este crimen.