Doce reses fallecieron en el área del Montero, en Aguadulce, de manera extraña.
Según Samy Quesada, dueño de los animales, existen varias tesis de la causa de las muertes, entre ellas que posiblemente fueron envenenadas con una sustancia que pudieron echarle al pozo artificial hace cuatro años, para no tener problemas con el agua durante el verano.
Al llegar Quesada al lugar donde tenía el ganado, pudo apreciar una gran cantidad de garzas comiendo peces muertos en el agua.
Algunos de los síntomas que presentaron algunas de las 12 reses fueron: diarrea con hemorragia y rigidez en sus patas, mientras que a una de ellas se le inflamó la vulva.
Quesada explicó que el personal del MIDA de Coclé se acercó al lugar y tomaron muestras de sangre, que determinaron que las vacas tenían anemia, mientras que no se le ha realizado aún muestras al agua para verificar si existe una contaminación producto de algún químico que pudo afectar el ganado.