Claves
La ola de violencia que azota a Panamá Oeste preocupa, desde hace algún tiempo, a los extranjeros del área, pero un hecho reciente los ha puesto en estado de alerta.
La noche del viernes pasado, ladrones armados llegaron al bar y restaurante Rancho Los Toros, de San Carlos y ataron a las 14 personas que allí se encontraban. Tras permanecer dos horas en el sitio, les robaron sus pertenencias y propinaron una puñalada al chef.

Tras este episodio, unos 200 residentes foráneos de las playas se organizaron y lograron reunirse, ayer, en Nueva Gorgona para implementar la estrategia de Vecinos Vigilantes y coordinar acciones de seguridad con la Policía Nacional.
Temores fundados
Con la ayuda de traductores, los vecinos -muchos de los cuales son jubilados- dijeron, a las autoridades, temer por sus vidas y pidieron seguridad para disfrutar los últimos días que les restan en este país, al que catalogan como “encantador”.
El estadounidense John Smith explicó que hace poco se metieron a su casa y trataron de envenenar a sus perros, situación que le generó un ataque de ansiedad porque, al llamar a las autoridades, le decían que ya iban, pero nunca llegaron.
Otra persona anotó que no pueden hacer nada en contra de los delincuentes, por lo que se sienten amarrados y solo les queda pelear por lo que tanto dinero les ha costado construir.
“Ya en Gorgona no se puede caminar de noche en luna llena, porque si no son los narcos desembarcando droga, son los sujetos que llegan de la capital a beber y por carambolas nos hacen daño”, dijo un residente que evitó dar su nombre.
Respuestas
El subcomisionado Domingo Espitia aconsejó a los quejosos tener cuidado con quienes contratan para hacer ciertos trabajos, porque muchas veces el propio patrón da instrucciones en las garitas de seguridad para que determinadas personas ingresen a las propiedades.
También les pidió que denuncien los delitos porque así se acorrala a la delincuencia criolla que es la que más daño está haciendo en estos lugares.