Moradores de la primera etapa de la barrida Villa Mireya en el distrito de Capira, viven como el gorgojo por la falta de agua potable.
Alegan que el acueducto rural es mal administrado y se encuentra en total abandono, situación que pone en peligro la salud de todos.
Según uno de los afectados, el problema radica en que el comité de agua no lava el tanque, y la trampa de cloro desde hace cuatro meses está dañada.
Manifestó que como el agua no se está clorando, sale por los grifos llena de impurezas y hasta con lombrices.
Señaló que aunque han interpuesto la denuncia en el Ministerio de Salud, aún no reciben respuestas.
Aseveró que cerca de quince niños del sector están enfermos con fiebre, vómito y diarrea; y según los médicos, este virus se debe al consumo de agua contaminada.
Mencionó que no descartan cerrar las calles para exigir una solución al problema.