Los docentes del Centro Básico de Nuevo Arraiján se quejan de la falta de mobiliario y mejoras a las infraestructuras del plantel, lo que dificulta el proceso de enseñanza-aprendizaje, situación que atribuyen a la burocracia que existe en el manejo de la partida de la Ley 49 y desinterés de las autoridades educativas.
En este colegio hay salones hasta con 14 alumnos que dan clases sentados en el suelo, por la falta de más de 300 sillas. Además los estudiantes toman agua de la tina donde se lavan los trapeadores, los salones no tienen luz, ni abanicos, los servicios están dañados y no hay material didáctico para trabajar.
El director del colegio, Eric Presilla, dijo que desde enero presentó unos 12 proyectos a la oficina regional de Mantenimiento, pero hasta la fecha las dos facturas para hacer la compra de los materiales no se han logrado.
La falta de espacio físico para atender una matrícula de 335 estudiantes mantiene preocupados al director y padres de familia de la escuela primaria Eneida Moreno de Castillero, en Chitré, debido a que este año la matrícula subió y las infraestructuras ya son pequeñas.
El director de este centro educativo, Ernesto Domínguez, indicó que el espacio físico es muy reducido. También dijo que no hay biblioteca, el comedor es muy pequeño y no se cuenta con un laboratorio de ciencias.
Al respecto, la directora regional de Educación en la provincia de Herrera, María del Rosario Poveda, señaló que se harán las gestiones necesarias para ir dando respuesta de espacio a esta escuela con la construcción de aulas.
Los padres de familia del Colegio Harmodio Arias Madrid de Chame, denunciaron que la directora del plantel, Martha Gómez, incumplió su promesa hecha el jueves, de darles un informe de gastos y reiteraron que las clases se reanudarán el 15 de abril, en espera de que sean resueltas sus necesidades.
Al respecto, Gómez alegó que no tenía hojas para imprimir el informe porque las resmas de papel que había comprado para el año se habían agotado.
La Escuela Harmodio Arias Madrid adolece actualmente de puertas para los baños, necesita reemplazar algunos sanitarios, mejorar el sistema eléctrico, así como el cielo raso y zinc.
En tanto, miembros del Sistema de Protección Institucional (SPI), continuaron ayer los trabajos de limpieza de la maleza alrededor del Colegio Moisés Castillo Ocaña, igualmente repararon bancas y removieron el aislante térmico del gimnasio.
Luego de la marcha efectuada el jueves, docentes y la administración del plantel, sostuvieron una reunión a puertas cerradas donde se conoció que los educadores solicitaron a la directora del plantel, Mariela Salinas, una explicación sobre cómo fueron utilizados los fondos de la antigua Ley 13.
Aún se desconoce si para el próximo lunes se reiniciarán las clases o los padres de familia continuaran con la medida de no enviar a sus hijos a la escuela.
En tanto, los padres de familia del Centro Básico José María Barranco de La Chorrera, optaron por enviar a sus hijos a clases a partir del lunes próximo, luego que acordaran reparar por sus propios medios las sillas, a la espera de los recursos del Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE).
Los estudiantes graduandos del VI año del Colegio Abel Bravo desean recibir sus clases en un horario normal, sin embargo, por el deterioro en que se encuentran las instalaciones deberán ajustarse a turnos de una semana si y otra no.
La estudiante Sara Lezcano indicó que conversaron con el director del plantel, José Martínez, pero no se les ha dado respuesta.
El director Martínez reconoció la inquietud de los estudiantes, pero señaló que los trabajadores que realizarán las reparaciones no pueden moverse entre tanta gente y que es difícil ir a otro edificio o colegio, cuando los educadores deben darle clases en otros salones.