Una familia campesina del sector de Coclesito, en la provincia de Coclé, teme ser desalojada de su casa por un docente que asegura que los terrenos le pertenecen.
Leyda Magallón, supuesta dueña del terreno, indicó que un docente y la corregidora de Coclesito los quieren desalojar, y por ello viajó desde su comunidad hasta Penonomé para exponer el caso en la Gobernación de Coclé.
Manifestó angustiada que ella y sus hijos no tienen a dónde ir, situación que no la deja ni dormir.
Aseveró que para ellos es más viable acudir a las autoridades de Penonomé, aunque le corresponde a las de Colón resolver el problema.
"Espero que me ayuden, porque vamos a perder nuestra vivienda por capricho de los que tienen un poco más", señaló Magallón.
Indicó que ya la corregidora y un maestro han cercado el terreno donde vive, alegando que es de su propiedad.
Mencionó que tiene más de 25 años de vivir en este terreno y no es justo que ahora lo pierda todo.
Se trató de contactar a la corregidora de Coclesito, pero no se encontraba en la corregiduría.
Estas tortugas deben recibir alimentación de repollo, y el agua salada debe cambiarse por lo menos cada dos días.
La tortuga marina carey (eretmochelys imbricata), alcanza los 90 centímetros de largo y pesa 75 kilogramos como máximo.
La cabeza de este animal es muy angosta y la hace parecer a la de una ave carnívora.
Los adultos son, generalmente negros, hasta café oscuro y en su caparazón se observan manchas color amarillo pálido, café claro y hasta rojizas.
De las tortugas de carey, existen dos subespecies: la carey Pacífica (eretcochelys imbricata bissa), que habita en el Pacífico al norte de Madagascar, Indonesia y la costa norte de Australia.
Y la carey del Caribe (eretochelys imbricata imbricata), que habita en las aguas del Caribe, aunque según estudios realizados también se ha encontrado en las costas Pacíficas de México, en los arrecifes coralinos.