Los casos de intoxicación en el Instituto Agropecuario Jesús Nazareno de Atalaya surgieron justo cuando "se planeaba la construcción de una cocina totalmente nueva", alega el padre Roberto González, subdirector encargado del instituto.
Estas instalaciones han sido tema de opinión pública en las últimas semanas, cuando el pasado 22 de septiembre, 163 de los 190 estudiantes del plantel resultaron afectados con problemas estomacales.
Según González, una familia de Holanda otorgó una donación de B/.100 mil para la construcción de la cocina, mientras que aseguró que los planos están listos. "La adversidad llegó antes de los cambios", sostuvo, pero a pesar de ello, en la actualidad se adecuan infraestructuras para lograr la reapertura de la cocina.
Luego de aquel episodio tormentoso, hoy se trabaja en la remodelación de la cocina del plantel, al tiempo que se adquieren nuevos equipos para cumplir con las recomendaciones hechas por el Ministerio de Salud, e inclusive como expresa el sacerdote y director, sobrepasar las exigencias de la entidad, como requisito para la reapertura.
RECUENTO DE LOS HECHOS
Inicialmente se manejó la tesis de que los jóvenes resultaron intoxicados, al ingerir una cena consistente en arroz, tuna y porotos, sin embargo, aún no existen los elementos para confirmar o negar este hecho. Los jóvenes fueron trasladados al hospital al presentar cuadros severos de diarreas, vómitos, fuertes dolores de cabeza y abdomen.
Inicialmente los directivos del plantel contrataron un doctor y una enfermera particular para atender el caso, pero al irse multiplicando el número de afectados, se requirió incluso la hospitalización de algunos.
El MINSA reveló luego una serie de situaciones irregulares en las condiciones de preparación de los alimentos, al punto que decretó el cierre temporal de la cocina del plantel por insalubridad.
El padre González afirmó que será una cantidad considerable de dinero la que se invertirá en estas remodelaciones, tanto en la cocina como en el comedor, para evitar que se presenten situaciones como la que se registró el pasado 22 de septiembre.
Mientras tanto, todo el personal de cocina está recibiendo capacitación en cuanto a la higiene, saneamiento ambiental y procesamiento de los alimentos a cargo del MINSA.
PROYECCIONES
Además de ser la cocina del internado, estas instalaciones atienden a cientos de policías, bomberos y demás estamentos de seguridad durante la gran peregrinación de Jesús Nazareno en la cuaresma, por lo que todas las recomendaciones se han tomado en cuenta y aplicado en el local.
Detalló que los trabajos incluyen la adecuación total del espacio que ocupan estas instalaciones, además se dotará de un nuevo y amplio cuarto frío, uno de los principales puntos señalados por el MINSA.
Añadió que a largo plazo se planea la construcción de un nuevo edificio escolar con un aula máxima climatizada con capacidad para 300 personas y nuevas infraestructuras para impartir clases. Paralelo a ello se anuncia la contratación de nuevo personal para atender labores de cocina que son realizadas por los estudiantes y que se ha recomendado que estén en manos de personal especialmente dispuesto.
Se espera que las clases den inicio el lunes próximo, lo que se hará oficial en el momento en que el MINSA suspenda la medida de cierre temporal de la cocina.