Briseida Arroyo, propietaria de la vivienda, narró que a la hora que se dio el siniestro se encontraba de visita en la casa de sus suegros pero, al regresar sólo encontró todo en cenizas y el fuego aún destruía lo poco que le quedaba.
Pidió auxilio a sus vecinos cercanos, pero todo fue en vano, puesto que el fuego se propagó en la vivienda de zinc y madera, perdiendo ropa, alimentos, enseres de cocina, dinero y documentos importantes.
Domingo Tejeira, padre del dueño de la casa quemada, no pudo contener las lágrimas al ver que sus nietos quedaron desprovistos de techo.
Al lugar del siniestro se presentaron unidades de la Policía Nacional, Bomberos, Sistema Nacional de Protección Civil y Policía Técnica Judicial con el fin de iniciar las investigaciones de este incendio y determinar qué lo provocó.
Los vecinos de Briseida Arroyo, pidieron a las autoridades que cooperen con esta familia que perdió todo y que sólo quedaron con la ropa que cargaban puesta.
Los hijos de Briseida, ahora no podrán asistir a la escuela, por falta de uniformes y cuadernos, además de que ni siquiera tienen dónde dormir.