Familiares de los indígenas detenidos por actos vandálicos en Cerro Punta, el pasado mes, iniciaron ayer una huelga de hambre frente a las instalaciones del Ministerio Público en David, Chiriquí.
Matilde Jiménez, madre de Ángel Jiménez -quien está detenido por los incidentes-, pide la libertad de su hijo, pues asegura que el mismo no se encuentra involucrado en las acciones en la que se destruyó la subestación policial.
“Mi hijo es inocente de lo que se le culpa”, dijo, al tiempo que agregaba que el día que ocurrieron los hechos él se encontraba camino a la tienda a comprar la comida para su esposa y su hija.
“En ese momento fue detenido y golpeado por los policías”, añadió Jiménez.
Por su parte, Benigno Santos, hermano de Valerio Santos, también retenido, manifestó que su familiar estaba acostado en la casa ubicada cerca a la subestación y, cuando escuchó el escándalo, se levantó y salió a ver lo que ocurría. “Fue entonces cuando lo arrestaron”.