Unas 55 familias que fueron desalojadas de sus viviendas ante la inminente construcción del proyecto Turístico Costa Blanca y los Hoteles Decameron que se instalaría en Farallón, todavía esperan que las autoridades les den respuestas a sus demandas.
Los quejosos aseguran que como alternativa les manifestaron que se les iba a proporcionar terreno y materiales para construir. Sin embargo, lo único que han recibido son casas hechas de zinc y piso de tierra, 300 bloques y dos o tres sacos de cemento, detallan.
Los afectados señalan que desde hace 5 años se les engañó con promesas de que saldrían del área de interés, con viviendas iguales o mejores a las que poseían y que se les indemnizaría y se proporcionaría títulos de propiedad a través del Banco Hipotecario.
Indicaron que se les ubicaría en una barrida que se construiría, donde tendrían las facilidades de luz, agua y calles.
Los manifestaron culparon al Ministerio de Vivienda (MIVI) y al Instituto Panameño de Turismo (IPAT), puesto que desde 1994 esperan una respuesta por parte de las entidades.
Agregaron que con lo único que han cumplido es con una serie de seminarios que han recibidos los moradores de Farallón, mientras el resto de las promesas han quedado en el aire.
Elizabeth Prado, una de las afectadas, señaló que el Banco Hipotecario se hizo cargo de los terrenos para otorgar los títulos de propiedad, sin embargo, hasta la fecha no se ha realizado porque se debe arreglar el derecho de sucesión de Rubén Molinar, quien ya murió y era dueño de los terrenos.
Primero se dijo que los terrenos serían regalados a las 55 familias, no obstante el gobierno calificó la acción de inconstitucional, señala Prado.
Se les informó además que los encargados del proyecto Decameron comprarían los terrenos para hacerle frente al problema, pero desconocen si esto se ha concretizado, añade la vocera.