En medio de una férrea seguridad por parte de la Policía Nacional, miles de panameños participaron en la procesión del Santo Cristo de Esquipulas de Antón.
La fe y la devoción fueron la característica de los presentes, que en todo momento aplaudían al santo "cachimbón".
La procesión salió a las 8: 30 p.m. con los esquipulistas; una media hora después, salió el santo muy ataviado con los milagros, sus potencias, corona y el sudario.
Mientras que los creyentes, en una gran masa humana, aplaudían al santo "cachimbón", al que se le acreditan miles de milagros.
Este año, según los participantes, hubo más seguridad, a pesar de la gran cantidad de personas que llegó a caminar la procesión del Cristo.
Otros fueron a realizar ventas para mejorar sus ingresos económicos.
El santo iba custodiado por efectivos de la Policía Nacional, lo que evitó la aglomeración cerca de él.
Sin embargo las calles eran intransitables, se quedó chico Antón por la fe de los creyentes que acudieron a este pintoresco pueblo.
Pedro Marín, párroco de la Iglesia de Antón y jubilado, ese mismo día encabezaba la procesión, mientras era aplaudido por los feligreses.
Los políticos no se hicieron esperar en esta ceremonia religiosa, ya que como todos los años la ex presidenta de la República, Mireya Moscoso, caminó la procesión junto a su equipo y amigos.
El Santo Cristo, luego de la procesión, entró a las 11: 50 p.m. Posteriormente, se inició el despliegue de fuegos artificiales, en honor al santo de los antoneros.
El 5 de enero en Antón, se realizó la recreación de cómo, supuestamente, llegó el Cristo a Antón. Se trataba de unos pescadores que lo llevaron en una canoa hasta la iglesia de Antón.
Hace dos años, el Santo Cristo fue violentado y le hurtaron sus prendas de oro, potencias y corona.
Fe y devoción por el Cristo de Esquipulas
Con una cajita de música, los esquipulistas anunciaban la salida del Cristo y, a su vez, la entrada a la iglesia.