Como único sustento económico en su hogar, Nisla Rodríguez de Cobas, quema llantas para sacarle el hierro en horas de la noche en un lote baldío cerca de su casa y en la vía hacia del vertedero municipal de Playa Chiquita. Con esto contribuye con la contaminación del ambiente.
Nisla realiza la quema de llantas cuando el viento sopla hacia el mar. Ella asegura que obtiene neumáticos de personas que se las regalan y que incluso proceden del sector de El Marañón en la ciudad capital.
"No tiene de dónde " obtener ingresos para mantener a la familia, además aprovecha la cercanía de un lugar que compra y vende estos materiales, para vender el alambre de hierro que saca de las llantas, aunque la libra se la pagan a seis centésimos, "sale algo para comer".
Armada con una larga vara de mangle y utilizando unos ennegrecidos guantes, la señora Rodríguez de Cobas remueve los rollos de alambre que quedan, luego de incinerar los neumáticos, para separarlos del resto de materiales como el "ring" en que estaban las llantas.
Advierte que la quema de neumáticos la realiza un día a la semana y en horas de la noche, dependiendo de la dirección del viento, preferiblemente hacia elmar, por lo que asegura no afecta a los que residen en las cercanías.
Indica que las ganancias de la venta del alambre sirven para mantener en el colegio a tres de sus hijos y a su esposo de 79 años, el cual está enfermo.
Al preguntarle la cantidad de llantas quemadas, dijo no llevar un control de la cantidad de llantas que le regalan, aunque lo último fueron dos camiones cargados provenientes de El Marañón.
Rodríguez de Cobas dijo haber sido visitada por el Cuerpo de Bomberos de La Chorrera, el Representante, además de funcionarios del Control de Vectores de la Regional de Salud, éstos últimos le recomendaron quemarla las llantas a medida que le van llegando, para evitar la acumulación y la proliferación de mosquitos transmisores del dengue; aunque alega que esta práctica empeoraría la situación.
Asegura que además de ella existen otras dos personas dedicadas a la quema de llantas y las cuales a " nadie molesta, sólo a ella".
Rodríguez indica que meses atrás una mujer se presentó al lugar asegurando que trabajaba en la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), quien le insistía debía terminar esta práctica, por lo perjudicial que resultaba para el ambiente. Luego, averiguó en las oficinas regionales, donde se percató que dicha persona no labora en la Institución.
Al quemar las llantas, Nisla extrae además del alambre, otros materiales como el plástico, aunque por ello se "pagan centavos" y es poco el dinero que se obtiene; igualmente el cobre y aluminio.
Luego de incendiados los neumáticos, los mismos arden por espacio de una media hora, luego se incineran lentamente y cuatro días después, es cuando se recolecta el alambre, el cual es introducido en tanques y llevado a la venta.