Coclé. Más de medio millón de balboas costará volver a encauzar el río Chico de Natá hacia la zona de producción de Chumungú, según reflejó el estudio que la Comisión de Evaluación que integraron las dependencias estatales , productores y la empresa CALESA.
En declaraciones a este medio, el legislador José Francisco Urrutia manifestó que mañana es la cita con el ministro Eduardo Quirós, los agricultores y la empresa CALESA, para escuchar la solución.
"Ya tiene la partida para iniciar la fase de dragado y para lo que permita el río en cuanto al desvío", aseguró. La medida pretende que para la estación seca más de 70 productores, principalmente de cebollas, y otros de temporada puedan continuar con sus labores agrícolas.
Muchos tienen préstamos con el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) y dependen para sus cultivos de la superficie colateral a las riberas del río Chico.
Entre los días sábado 11 y 12 de octubre, una de las crecidas de este río ocasionó daños en la curva que conduce a la zona de Chumungú, y realizó su travesía en dirección recta hacia los cañaverales de la empresa CALESA, hacia el estero de El Chorrillo, cambiando el curso normal, lo que trajo como consecuencia el aislamiento fluvial del área.
Producto de la sedimentación existente el trabajo que se requiere es dragado, pero ahora el cauce reciente es más profundo que el viejo, y ello implica la necesidad del retén de contención en el "boquete" colapsado, para procurar encauzarlo nuevamente por donde antes hacía su travesía.