P. Oeste. El dirigente comunitario, Carlos Castillo, fue citado ayer por la Fiscalía Primera de Circuito en La Chorrera, para que respondiera a las acusaciones sobre la venta de terrenos pertenecientes a un asentamiento campesino de la comunidad de Cerro Castillo, distrito de Arraiján.
Acompañado de un grupo de residentes del sector, Castillo se presentó a la sede del Ministerio Público (MP) en La Chorrera gritando consignas en contra de los dirigentes del asentamiento campesino y reclamando el derecho a poseer una tierra donde vivir, la cual aseguran están dispuestos a pagar.
Castillo, quien dirige la Asociación Jesús de Nazaret en Arraiján, aseguró que por el momento no existe orden de desalojo de las 70 familias ubicadas en las 10 hectáreas de tierra que actualmente ocupan, y anunció que en las próximas semanas se podría estar efectuando la entrega de otras 20 hectáreas.
Afirmó que contrario a las críticas, la Asociación Jesús de Nazaret está defendiendo las tierras del Estado y sin solicitar ayuda al gobierno se han invertido más de B/.100 mil en mejoras, a pesar de haber recolectado entre la comunidad apenas B/.15 mil, al tiempo que señaló estar dispuesto a someterse a un áudito.
Comentó que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) debe considerar la eliminación de todo asentamiento campesino donde se compruebe que no se trabaja con honestidad y transparencia.
El dirigente comunitario alegó que la entrega de 17 hectáreas que inicialmente le pertenecían, más otras 20 que serán segregadas y medidas por la Reforma Agraria para la ubicación de familias, son prueba de que en estos asentamientos se está realizando una mala administración de las tierras.
Mientras que en Azuero, un temblor de 4.5 en la escala de Richter se registró a las 6:30 de la mañana de ayer, a unos 70 kilómetros del suroeste de Guararé originado en la falla de Tonosí.
El evento sísmico tuvo una profundidad de 10 kilómetros cuadrados, según informes meteorológicos del departamento de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El temblor fue sentido con mayor intensidad en el distrito de Tonosí, Guararé y en la región del Cacarañao de Macaracas hubo mayor movimiento por la cercanía a la falla, sin causar ningún daño.
Por otro lado, en las Playas, El Rompío, Monagre y El Uverito ubicadas en las costas azuerenses se vivieron momentos de llanto, miedo y temor a un desastre, cuando a causa de fuertes vientos, acompañados de lluvia y tormenta, se tuvo que desalojar a cientos de bañistas que se encontraban en estos centros de esparcimiento.