El director del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Frank Ábrego, dijo ayer que es muy difícil controlar la seguridad en la frontera entre Panamá y Costa Rica debido a la cantidad de trochas, áreas abiertas que hay a lo largo de ambos países y el número de personas que transitan de un lugar a otro.
"En los últimos años hemos incrementando el número de unidades del Senafront, porque esta es una frontera mucho más abierta debido a la cantidad de caminos", afirmó.
Añadió que en la actualidad se realizan operativos a lo largo de la frontera para evitar que se den hechos delictivos y ahora más cuando entró la aplicación en Chiriquí y Bocas del Toro del Sistema Penal Acusatorio.
Diálogo
- Reunión
- Aseguró que se han realizado reuniones con la Policía de Costa Rica, en las que se coordinó reforzar la seguridad en las áreas de mayor peligrosidad, por los homicidios que se dieron.