Provincias

Fuego en plantaciones de palmas aceiteras

En muchas hectáreas sólo quedaron cenizas de las palmas, que ahora tendrán que volverse a sembrar.


CHIRIQUÍ, Barú. A 566 mil dólares ascienden los daños que ocasionó la quema de 131 hectáreas de plantaciones de palma de aceite en el distrito de Barú, provincia de Chiriquí.
La empresa Cooperativa de Productores General Omar Torrijos (COOPEGOT), resultó perjudicada y todo apunta que se trata de una mano criminal que ha provocado incendios en distintos puntos.
Se calcula que el valor de cada plantón alcanza los 30 dólares al momento de la siembra y eran plantas que ya tenían cerca de dos años de haber sido sembradas.
Juan José Alvarado, jefe de plantación de COOPEGOT, explicó que se han registrado varios incendios forestales en las plantaciones de palma y esto acarrea serias consecuencias para la empresa.
Señaló que estos incendios ponen en peligro el compromiso de producción que tienen con la planta extractora de Barú.
Manifestó que el fuego no sólo consumió las plantaciones pequeñas, sino que alcanzó a varias plantas en plena producción y consumió el producto que es utilizado para sacar el aceite vegetal que se utiliza para la cocina.
La cooperativa COOPEGOT tendrá que esperar que las plantas que fueron consumidas por el fuego se vuelvan a recuperar.
Según Alvarado, el período para que las palmas vuelvan a echar un nuevo follaje dura entre uno a dos años.
Indicó que en cada hectárea siembran 143 plantas y cada vez que se registran estos incendios, se le tiene que dar un tratamiento especial que conlleva una alta inversión de dinero.
"Hay que aplicar un abono foliar y cuidar del aspecto fitosanitario porque la planta es más susceptible a las enfermedades y a las plagas que destruyen el cogollo y el anillo rojo", alegó.
Esta empresa espera un rendimiento de 30 toneladas por hectárea, pero con estas condiciones a veces se alcanza sólo 22 toneladas.
Alvarado mencionó que por otro lado, confrontan problemas con los compromisos que tienen con la empresa compradora, ya que deben entregar entre 1, 200 a 1, 400 toneladas por mes de fruta.
La denuncia fue interpuesta ante las autoridades locales y policiales para dar con el responsable de estos incendios, ya que el primero se registró el pasado 14 de febrero y el último este 4 de marzo.
Cristóbal Garibaldo, director Regional del Instituto Panameño Cooperativo (IPACOOP), sostuvo que es lastimoso observar cómo se ha consumido todas estas plantaciones que representan el futuro de esta empresa cooperativa.
Destacó que procederán a entregar un informe a la Dirección Ejecutiva sobre esta realidad que ahora amenaza a las plantaciones de palma en Barú.
La situación no es fácil para esta empresa porque además de poner en peligro la mano de obra, no cuenta con ningún tipo de seguro que indemnice las pérdidas.
Los miembros de la cooperativa tienen miedo que se vuelva a repetir esta hazaña y se siga consumiendo mayor cantidad de plantaciones sembradas.


fecha edicion
old id
269862
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América