Roberto Ulloa, quien fungía como contralor en el Municipio de Arraiján, fue destituido de su cargo por parte de la tesorera municipal, Ibeth de Castillo, a quien se le acusa de iniciar una serie de persecuciones contra funcionarios del departamento.
Maira Zúñiga, presidenta del Consejo Municipal, denunció que anteriormente Castillo había prometido que una vez se integrara a sus labores no destituiría a ningún funcionario, hecho que a su juicio ha incumplido.
"La tesorera ha faltado a su palabra de mantener el personal en su puesto de trabajo aunque no fueran de su confianza, pero al reincorporarse al cargo, comenzó una persecución sin precedentes, mostrando poca seriedad en sus argumentos"; sostuvo Zúniga.
Dijo que se esperan más despidos en el departamento, según versiones de los propios funcionarios, quienes han denunciado que están siendo amenazados.
Los afectados alegan que la tesorera los amenaza de prescindir de sus puestos, ya que no pertenecen a la lista de su personal de confianza, y coincidieron en señalar que todos los que han recibido amenazas forman parte del Partido Revolucionario Democrático (PRD) al que pertenece Castillo, lo que garantiza una crisis en el colectivo.
En tanto, Castillo rechazó las acusaciones de los funcionarios, indicando que sólo ha gestionado el reintegro de los funcionarios a los que el ex tesorero Cristian Jaramillo despidió.
Agregó que al reintegrarse a su cargo, tal como ordenara la Corte Suprema, reincorporará a funcionarios de su entera confianza porque fueron destituidos en su ausencia sin causa justificada.
Reiteró que al contador lo había destituido con anterioridad por mala conducta y al regresar a su puesto, tiene la potestad de reintegrar al cargo al contable de su confianza.