El secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) denunció que los precios que se pagan a los productores por la carne de res han disminuido hasta un 12%, pese a los cambios efectuados en el Gabinete, por lo que la incertidumbre continúa apoderándose del sector agropecuario ganadero.
Manifestó que el precio de ganado en pie tiene un valor de 0.49 y 0.50 centésimos por libra, en comparación con los 0.55 y 0.56 centésimos que se pagaban anteriormente, lo que es una reducción muy considerable.
Destacó que mientras esto afecta al productor nacional, la disminución en los precios de la carne no se ha reflejado en beneficio para los consumidores, pues el precio de venta continúa igual, sin registrar ningún tipo de rebaja.
Indicó que los productores se encuentran preocupados ante esta situación, pues las pérdidas en el mercado nacional son continuas, debido al incremento en la importación de leche y carne, lo que afecta aún más la producción.
El directivo de ANAGAN reveló que han conversado con el nuevo ministro de Desarrollo Agropecuario, Pedro Adán Gordón, pero aún no pueden emitir ningún juicio debido al poco tiempo que ha transcurrido en el cargo.
En ese sentido, dijo que comprenden que el problema que existe en el sector agropecuario es muy complejo y va más allá del radio de acción del ministro Gordón, cuya solución requiere de una nueva definición de la política económica, lo cual es potestad del Ejecutivo.
Comentó que aún los productores del país mantienen las esperanzas en las promesas hechas por la presidenta Mireya Moscoso, en el sentido de que en su agenda social reorientaría las políticas económicas para apoyar al productor nacional.
No obstante, advirtió que ha pasado un año que puede ser considerado como prácticamente perdido para el productor nacional, por una gran cantidad de factores que lo mantienen en una profunda crisis.
Los ganaderos del país solicitaron al ministro Gordón que desarrolle una labor consistente que permita frenar el ritmo acelerado, con el cual los productos importados sacan del mercado a los nacionales, y dejan sin posibilidades a los productores panameños.