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Gas lacrimógeno versus piedras


Un verdadero campo de batalla con actos de represión, barbarie, toletazos y detenciones, se produjo ayer en medio de un tranque en el paño derecho de la vía Interamericana, protagonizado por estudiantes y padres de familia del Centro Básico Stella Sierra, quienes fueron dispersados a la fuerza por un contingente de unidades antidisturbios de la Policía Nacional.
A las 9:00 a.m. los estudiantes junto con los acudientes, se concentraron en el portón de la entrada principal en medio del disgusto por la actitud de la directora regional de Educación de Panamá Oeste, Miriam Aguilar, de ordenar el cierre temporal del plantel educativo.
Aguilar emitió un comunicado informando su decisión de "suspender las actividades escolares hasta segundo aviso".
"Las autoridades ministeriales han estado dialogando permanentemente para darle respuestas a las solicitudes presentadas; no obstante, es imposible aceptar imposiciones que contravienen las disposiciones legales vigentes en el ramo educativo", subrayó Aguilar.
Durante la concentración, la histeria colectiva se apoderó del personal educando que gritaba consignas antigubernamentales por los arrestos de estudiantes, algunos golpeados en un hecho lamentable que se dio el lunes, cuando funcionarios del Ministerio de Educación a punta de mazazos, violentaron las cadenas y candados del portón principal para entrar a la fuerza tratando de terminar con un paro indefinido decretado por el personal educando desde hace 14 días.
Ayer desde las 7:00 a.m. se concentraron nuevamente en las puertas principales del plantel, sumamente molestos por la medida asumida del Ministerio de Educación de ordenar el cierre de la escuela, luego portando pancartas emprendieron una marcha hasta Loma Cová.


A lo largo de la orilla de la vía llevaron a cabo una cadena humana como protesta pacífica, esperando la llegada de la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata para solicitarle el nombramiento del educador Manolith Samaniego como profesor titular de orientación con funciones de director.
Transcurrieron 30 minutos de plazo otorgado por los manifestantes para que se presentara la titular, de lo contrario cerrarían un paño de la vía Interamericana.
A pesar del disgusto de ciertos usuarios, los estudiantes junto con padres de familia esperaron la oportunidad y no escatimaron para abalanzarse sin tomar en cuenta las recomendaciones del subcomisionado de la zona policial de Arraiján, Víctor Casanova, para que no bloquearan la carretera.
Acto seguido, a eso de las 10:00 a.m. se presentó un contingente antidisturbios que retuvieron a los vehículos del otro paño de la Interamericana; durante el enfrentamiento el tráfico quedó paralizado de ambos carriles por espacio de unos 15 minutos, luego procedieron a colocarse en filas con escudos de protección y armas de perdigón frente a los manifestantes.
Caminaron hasta llegar cara a cara, empezaron a lanzar bombas de gas, mientras los padres de familia y estudiantes, desobedeciendo las amenazas se sentaron en medio de la vía mientras gritaban enérgicamente consignas en pie de lucha como: "padres y acudientes, no somos delincuentes; un pueblo unido jamás será vencido", pero esto no impidió que las unidades antimultitudes arremetieran para sacarlos a la fuerza.
El llanto y la desesperación no se hicieron esperar; los estudiantes corrieron hacia la barriada Cristal respondiendo con piedras y garrotes.
Algunos curiosos del sector, que no pertenecían a la escuela, se infiltraron y se unieron a la manifestación empezando a lanzar piedras, lo que provocó que unidades de Policía procedieran a arrestar a varios civiles y personal educando.
El resultado: Seis personas detenidas, tres estudiantes, dos padres de familia, un ciudadano civil, entre estos, Aura Calderón, acudiente y conductora de un colegial que se solidarizó con los manifestantes, un indígena civil de nombre Roberto Rodríguez y María Gutiérrez, entre otros.
La presidenta de la Asociación de Padres de Familia Sulay Mayorga, calificó la acción como de abuso de autoridad en donde niños pequeños estudiantes, fueron reprimidos sólo por suplicar el nombramiento del educador Manolith Samaniego.
"Es un maestro que ha demostrado vocación, al sacrificar todo su tiempo de lunes a domingo, por el bienestar de sus hijos al mejorarles las condiciones de un centro escolar que estaba en el olvido y totalmente destruido", exclamó exaltada.
El profesor Vasco Medina, vocero del personal docente, condenó la forma agresiva y violenta como fueron sometidos los estudiantes de ese centro escolar, tanto antier como ayer.
Consultado el maestro Manolith Samaniego, elevó un mensaje a las autoridades con un significado profundo usado durante la campaña electoral por la presidenta de la República, Mireya Moscoso: "La voz del pueblo, es la voz de Dios".
Negó ser el artífice organizador de los disturbios protagonizados por los estudiantes en demanda de su nombramiento como profesor titular, y aseguró que se mantuvo en el lugar para salvaguardar la seguridad de los alumnos.
Luego de finalizar los disturbios, el grupo de manifestantes enardecidos se concentraron frente a los predios del plantel escolar, para acordar otras medidas a seguir y en ese lugar se presentó el alcalde de Arraiján, Jaime Barroso, para conocer lo sucedido.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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