La Policía Nacional continuará apostada en los diferentes puntos de la provincia de Chiriquí, donde se trabaja con la comunidad indígena, para satisfacer sus reclamos sociales, pero siempre se mantendrá el libre tránsito, así lo manifestó el ministro de Seguridad Rodolfo Aguilera.
El jefe de la cartera de Seguridad, señaló que están en permanente diálogo con los indígenas.
“Aunque la mesa no esté operando se está conversando a través de un diálogo de manera informal, es un trabajo lento pero se continua trabajando y es lo importante” señaló Aguilera.
Las autoridades de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) trabaja en una hoja de ruta para volver a una mesa del diálogo ampliada, según el gobierno.
Mientras que los indígenas dijeron desconocer toda decisión tomada en una mesa ampliada donde participe la cacica general Silvia Carrera, el cacique local de Muna Chito Gallardo y Jeremías Montezuma, ya que los verdaderos afectados continúan exigiendo la cancelación del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco, siguen firme en la lucha y no se han vendido al gobierno.
El pronunciamiento de Aguilera se da luego de las declaraciones realizadas por los indígenas pertenecientes al Movimiento 10 de Abril (M-10) y autoridades de la comarca Ngäbe Buglé que rechazan la mesa del diálogo con el gobierno y piden la cancelación del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, hicieron un llamado a todas las organizaciones del país a salir a las calles el próximo 17 de agosto en rechazo a los proyectos hidroeléctricos que se desarrollan a nivel nacional.
Este grupo a a hecho el llamado a la movilización masiva, basándose en que ya han manifestado que no se volverán a sentar en una mesa de diálogo con representantes del gobierno debido a las represiones que se registraron el pasado 24 de julio en la entrada del distrito de Tolé con miembros de la Policía Nacional.
De igual forma también han extendido el llamado a una marcha hacia la vía interamericana en el oriente de la provincia de Chiriquí y otros puntos a ambientalistas, indígenas y la sociedad civil que rechaza el atentado de los proyectos hidroeléctricos en los ríos de Panamá y las poblaciones que viven en las riberas de los mismos, señaló Ricardo Miranda del M-10.
Los indígenas han manifestado que no solo el proyecto Barro Blanco debe ser cancelado y dentro de las peticiones exigen que también se cancele la construcción de las hidroeléctricas Chan 2 en Bocas del Toro, Cuesta de Piedra, la Cuchilla, Barriles Barriles en Bugaba y Renacimiento en Chiriquí.
En tanto, a través de una nota de prensa la empresa Generadora del Istmo, S.A. (Genisa) reitera el llamado al Ministerio de Ambiente a que levante lo antes posible la suspensión unilateral de los trabajos de construcción del proyecto Barro Blanco, que ya cumplieron 178 días de paralizados tras una orden del Gobierno.
El pasado 9 de febrero de 2015 se emitió la resolución en la que se ordena la suspensión temporal de las obras. Una vez informada de la abrupta medida, Genisa envió carta a Ministerio de Ambiente, en la que explicaba, detalladamente, el estatus y las acciones que se han tomado en cada uno de los puntos señalados en el informe, en el que se basó la paralización temporal; sin embargo, hasta la fecha la empresa no ha recibido una respuesta oficial proveniente de las autoridades.
Para Genisa resulta importante contar con el análisis y recomendaciones finales de MiAmbientre con el propósito de atender con prioridad los trabajos o ajustes que se tengan que realizar en el proyecto y seguir en el proceso de cumplimiento de todos los puntos que contiene el Estudio de Impacto Ambiental como la empresa lo ha hecho hasta la fecha.