Las invasiones de tierra en el distrito de Arraiján es un grave problema social, que preocupa a las autoridades de gobierno, debido a las situaciones que enfrentan los precaristas cuando invaden tierras deshabitadas sin planificación.
La última ocupación ilegal que se registró en las áreas revertidas colindantes con la barriada La Cascada y Las Nubes, ha puesto en alerta a las autoridades.
Mediante un informe pormenorizado realizado por la comisión, se determinó que muchos de los invasores ocuparon áreas con una topografía irregular inclinada, donde edificaron sus pequeñas viviendas improvisadas de madera y zinc.
"El peligro es latente, de suscitarse un deslizamiento de tierra, desastres naturales que suelen ocurrir durante la estación lluviosa, muchas de las estructuras temporales serían arrasadas", resaltó el informe.
El diagnóstico arrojó que muchos de los hogares carecen de letrinas, los ocupantes hacen sus necesidades fisiológicas a la intemperie y el ambiente está contaminado, propenso a una epidemia.
En consecuencia, entidades gubernamentales y los ministerios de Salud, Vivienda, y el Sistema Nacional de Protección Civil, preocupados por la situación, han decidido formar una comisión a nivel interinstitucional, para reordenar las áreas, con el fin de prevenir epidemias o desastres naturales.
Para la coordinadora de enlace del Ministerio de Vivienda (MIVI), es necesario realizar un reordenamiento del área que fue adjudicada por la institución a las familias que ocuparon terrenos de forma ilegal, en respuesta al agobiante déficit habitacional.
La coordinadora de enlace del MIVI argumentó que otro de los problemas es la venta ilegal de terrenos por personas que lucran con un bien estatal, quienes serán remitidas a la corregiduría.
Para el alcalde de Arraiján, Jaime Barroso, el MIVI debe evaluar la situación y no buscar culpables cuando se han adjudicado terrenos sin planificación.