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Gran arribada de las tortugas


Isla Cañas en Tonosí, localizada en la provincia de Los Santos es el lugar más visitado durante el mes de septiembre, por quienes desean presenciar uno de los espectáculos más sorprendentes y hermosos de la naturaleza.
Al ir avanzado el día, se da paso a una noche sin Luna, los ecologistas, turistas y propios de la región, ya cansados de tanto esperar decidieron descansar, acostándose en la arena y abrigándose del intenso frío que se apoderaba del lugar.
Luego de varias horas de espera, la noche del 11 de septiembre, y con total cautela para no ser descubiertas, llegaron 5 mil tortugas marinas a las arenas de la playa para depositar sus huevos y garantizar así la existencia de su especie, este acontecimiento es conocido por los conservacionistas como "La Gran Arribada".
Cada día, a partir del 10 de septiembre las tortugas llegaban en grupos de 5 mil hasta completar la cifra de 35 mil quelonios.
EL LUGAR IDEAL
La bióloga marina, Lineth Córdoba, encargada del Programa de Areas Protegidas de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en la provincia de Los Santos, explicó que el anidamiento en Isla de Cañas, se da durante los meses de agosto a diciembre y se repite cuatro veces al año.
La científica explicó que son cinco diferentes especies que anidan en esa región, y esto se debe posiblemente a que la arena de estas costas contiene "sustrato" (que sirve como base o fundamento al momento de cavar el hoyo), reuniendo las condiciones adecuadas para depositar sus huevos.
Indicó que las tortugas viajan desde Centroamérica hasta Panamá y llegan hasta Isla de Cañas para detenerse específicamente en la playa La Marinera y dejar allí la esperanza de mantener su especie, esto sucede principalmente en la temporada alta de lluvias.
CURIOSO PROCESO
La tortuga marina utiliza sus aletas traseras para cavar un hoyo en la arena de manera cuidadosa para que las paredes del mismo no se desmoronen, los entendidos en la materia se atreven a decir que es como si el trabajo lo realizara un albañil.
El momento del arribo era una noche sin Luna, por lo que todo estaba completamente oscuro y los biólogos no permitieron utilizar luz artificial para apreciar la especie, debido a esto las asustarían y se abstendrían de aovar.
Uno de los casos más curiosos ocurridos esa noche fue que una de las tortugas ponía sus huevos de uno en uno y no de dos en dos como debe ser, además de que depositó únicamente 80 crías y no 140 que es lo natural entre su especie.
Luego de aovar abandonó el nido sin cubrirlo con arena y restos de hojas, para evitar que lo encuentren, esto se debió, según los científicos a que alguien le tocó la cabeza mientras ella tenía su cría.
A todas las tortugas se les puede observar que tienen los ojos humedecidos de lágrimas, debido a que tienen que controlar la cantidad de electrolitos que se encuentran en su sangre.
ALIADOS POR LA CONSERVACION
Héctor Mendieta, director regional de ANAM, manifestó que la institución está obligada a velar por la protección de la tortuga marina.
Reveló que toda el área de anidamiento es custodiada por los funcionarios de la ANAM y efectivos de la Policía Nacional durante las 24 horas del día, quienes recorren el sector en vehículos de playa.
Mendieta reconoció que este recurso marino costero ha sido excesivamente explotado por las comunidades aledañas y para conservar la especie, la entidad labora conjuntamente con la Cooperativa Isleños Unidos.
Dalys Vargas, socia de la cooperativa, dijo que el apoyo entre ambos grupos es recíproco, ya que los huevos son recolectados y entregados tanto a la cooperativa como a la ANAM.
Las crías llevadas al vivero de la institución serán preparadas para mantener la especie, mientras que las que son entregadas a la cooperativa serán vendidos a los consumidores para evitar la captura furtiva de éstos y el dinero que se genere producto de la venta es utilizado para continuar con el proyecto.
LA LUCHA POR SOBREVIVIR
Luego de transcurridos 60 días en que la gestación se habrá completado, las nuevas habitantes de la Tierra saldrán de sus cascarones y se enfrentarán a una odisea para llegar al mar.
En el camino hacia las aguas marinas les esperan todo tipo de depredadores, pero ahí no termina todo, pues una vez en el océano deberán continuar la lucha y lamentablemente son muy pocas las que se salvan; no obstante, cuando crezcan repetirán el proceso de "mamá tortuga", desaovar en las arenas de una playa con la esperanza de que sus crías sobrevivan para conservar la especie.


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49413
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América