LAS CONSECUENCIAS por el aumento del combustible no solo impactan a las grandes industrias y empresas panameñas. El golpe va en cascada y se siente en todas las esferas.
En Chiriquí, al productor que está en los campos de cultivo y al vendedor de jugo de caña, los alcanzó el aumento del combustible.
Esta vez no sólo son los transportistas del sector colectivo y selectivo, sino otro sector de la sociedad que ve en peligro el costo de producción sin tener esperanzas de controlarlo, porque los anuncios son únicamente de nuevos aumentos.
Virgilio Saldaña, de Tierras Altas, considera que el aumento en el costo del combustible fue un duro golpe para la economía de esta región de la provincia chiricana, donde muchos productores han mermado la cantidad de siembra porque el costo se ha elevado y los recursos no alcanzan.
Manifestó que detectó en los estados de cuenta que mantiene sobre el consumo de combustible, un aumento de B/. 500.00 mensuales, pues antes de registrarse esta crisis gastaba en combustible entre B/. 1, 000.00 y B/.1, 100.00 por mes.
Ahora sus gastos están por el oden de los B/.1, 500.00 y llegan a los B/.1, 600.00, situación que representa cerca de un 30% de aumento.
Sin embargo, estos aumentos no se recuperan con la venta de los productos, ya que en el caso de la lechuga, se mantiene desde hace varios meses en 5 centésimos por libra, mientras que el consumidor en los supermercados la compra hasta seis veces más del precio original.
Saldaña agrega que esto demuestra los niveles de pérdidas que se están percibiendo porque utilizan combustible para mover las maquinarias que preparan la tierra ante de sembrar, el traslado diario de los trabajadores a las fincas de cultivo, el traslado de los productos del campo y su posterior envío a la ciudad capital.
La realidad parece ser la misma en todos los distritos. En Puerto Armuelles, ante la crisis económica que atraviesan con la salida de la transnacional bananera del pacífico panameño, muchos acudieron a ganarse la vida cortando césped con máquinas, pero ellos nunca pensaron que el problema del combustible también los alcanzaría.
Un galón de gasolina que aproximadamente consumían en limpiar un jardín, aumentó casi en un 30% su valor, es decir, que compraban el galón de gasolina a 2.50 balboas y ahora tienen que pagar 3.00 balboas.
A los vendedores de jugo de caña se le une el costo de los vasos desechables por docena que se compraban antes a B/.15.00, ahora cuestan B/.18.00. Mientras que el valor del juego de caña sigue siendo el mismo 25 centésimos porque si se aumenta los clientes no lo comprarían, señalan los vendedores.
Hasta cortadores de césped afectados por el alza
El alza del combustible afecta a productores y transportistas en David.