B. del Toro. Los enormes herbazales que se observan en la comunidad de Arco Iris, distrito de Changuinola se han convertido en un peligro para los residentes que tienen que transitar por estas áreas.
La hierba alcanza hasta un metro de altura, sirviendo de guarida no solamente a reptiles y alimañas, sino también a los antisociales que esperan la noche para atacar a los habitantes.
Un vecino de la localidad decidió limpiar una pequeña cuadra para sembrar verduras frutas y legumbres y así aprovechar el terreno, ya que los dueños ni se inmutan en mantenerlo limpio.
Cabe destacar que la irregularidad se da a pesar de existir un decreto alcaldicio que dice que todo dueño de lote sucio podrá ser sancionado con multas y de ser reincidentes, las autoridades de Ingeniería municipal podrían adjudicar el terreno a otra persona.
Los moradores de este sector bocatoreño esperan que los dueños de terrenos baldíos, tomen conciencia de la necesidad de mantenerlos limpios.