Aunque los tiroteos en Colón han disminuido en las últimas semanas, no han desaparecido por completo, ya que continúan las víctimas.
Wilson Gibbs, de 18 años, caminaba por los predios de la calle 7 y 8 Herrera, cuando de pronto sintió un disparo cerca de la tetilla.
El hombre fue trasladado de inmediato al Cuarto de Urgencias del Hospital Manuel Amador Guerrero, donde fue atendido y por suerte pudo salir horas más tarde, ya que la bala sólo rozó su cuerpo.
Por otro lado, un menor de 13 años recibió un disparo en el brazo derecho.
Su padre dijo que su hijo bajó un momento de su residencia, y de pronto escucharon el disparo que impactó en su brazo.