LAS reformas fiscales establecidas por el actual Gobierno del presidente de la República, Martín Torrijos, han ocasionado una drástica reducción en las donaciones económicas y de insumo alimenticios al Hogar San José de Malambo, en el distrito de Arraiján.
La cantidad de benefactores se ha reducido. Según la directora del Hogar, la hermana Isabel Batista, están sobreviviendo "por la misericordia de Dios".
Asegura que lo más preocupante es la sensible reducción en la donación de alimentos, los cuales llegan en menor cantidad, al igual que el monto de las donaciones económicas que se acostumbraba recibir cada mes; aunque no precisó en que porcentaje.
En la actualidad nos "sostenemos por la Divina Providencia" manifestada en algunos centros escolares, que realizan actividades o los grupos organizados que colaboran con el Hogar San José de Malambo y dan su aporte significativo.
Según la hermana Batista, se continúa gestionando ante el Gobierno y la empresa privada mayores aportes para sostener el hogar.
Mencionó que el subsidio que el Estado aporta al Hogar desde el año 2001 es de apenas 10 mil balboas, lo cual ya no es suficiente, considerando que sus gastos mensuales superan los 30 mil balboas.
De forma permanente, el Hogar San José de Malambo alberga a 150 niños, a quienes se les brinda educación, alimentación y atención médica, siendo este renglón uno de los que mayor egreso ocasiona, aún cuando se ha logrado mantener un crédito con algunas farmacias.
Mencionó que ya es costumbre que el límite del crédito sea rebasado y las farmacias exijan el pago o que se deje de pagar las cuentas dos o tres meses.
A estos costos hay que sumar, añade, los que genera la atención de los niños víctima del SIDA, cuyo tratamiento tiene un costo muy alto. Sólo las medicinas cuestan B/.600 mensuales.
La mayor parte de los niños que alberga Malambo son por casos de abandono, maltrato, desintegración familiar y pobreza extrema.
Malambo necesita del apoyo de voluntarios para el mantenimiento de las estructuras y las áreas verdes, donaciones de pañales desechables, leche y otros alimentos, puesto que los aportes económicos no alcanzan ya.
En cuanto a establecer un límite a la entrada de niños al Hogar, Batista indicó que ello sería bastante doloroso, aún cuando es consiente de las casas están a su plena capacidad.
Hogar Malambo sin donaciones
Los problemas de los niños abandonados y desnutridos, en vez de disminuir, se han acrecentado.