Eufemia Mendoza es una anciana de más de 50 años de la comunidad de Machuca en La Pintada, aparenta más edad por la vida dura que ha tenido y más cuando hace seis años, uno de sus hijos murió aplastado por una avalancha de lodo que cubrió la casa donde trabajaba.
Pablo Absalón Mendoza, tenía 37 años, cuando murió en esta tragedia de Turega en Sofre de Penonomé, dejó siete hijos en orfandad, y ahora espera la ayuda que le prometieron las autoridades.