Le llegó la ayuda a Hisach Stocel, un niño de origen indígena de tan sólo ocho años, que desde su nacimiento sufrió una deficiencia motora causada por una parálisis cerebral.
La Lotería Nacional de Beneficencia, a través de los programas sociales que desarrolla, donó la silla de ruedas que tanto necesitaba el pequeño para mejorar su calidad de vida.
Stocel, no sólo recibió la silla, pues por ser un alumno con calificaciones sobresalientes, se gestionó el pago de una beca para que continúe sus estudios.