Provincias

Humo tóxico afecta la salud de residentes de Pesé y Colón


La situación que viven a diario los residentes en las áreas adyacentes a los vertederos de basura ubicados en Pesé y Monte Esperanza, en las provincias de Herrera y Colón, respectivamente, es inaguantable.

En estos sitios el humo tóxico, a consecuencia de los incendios espontáneos, causa enfermedades a niños, jóvenes y ancianos.

 

Luis Pinto, un vecino d de Pesé, denunció que el humo que emana del vertedero no les permite dormir.

Manifestó que muchas de las enfermedades en la comunidad son producto de ese vertedero, ubicado a solo pasos de la comunidad.

 

“Aquí hay personas que sufren frecuentemente de las vías respiratorias, asma y picazones”, destacó.

Señaló que cuando el humo se levanta, todo el pueblo queda afectado, incluyendo a los funcionarios del Centro de Salud.

 

Por su parte, el alcalde del distrito, Santiago Ureña, dijo que es consciente de la situación de los moradores, sin embargo, tiene la esperanza en que los municipios más grandes de la provincia y con mayor poder económico busquen solución al problema de la basura de manera regional, como ya se ha planteado.

Expresó que la alcaldía brinda el servicio a la comunidad de recolección de los desechos y los deposita en el vertedero para que no se den enfermedades .

Añadió que no hay otra opción, porque el Municipio de Pesé es pobre y subsidiado, y no alcanza para tener un relleno sanitario como se merece.

 

Aseguró que no se puede comprar un terreno para relleno porque ningún dueño quiere vender la tierra para ese fin.

En la costa atlántica, la situación es similar, pues el relleno de Monte Esperanza, hoy vertedero a “cielo abierto”, está sobre un relleno de las excavaciones del Canal Francés, con niveles altos (12-18 pulgadas).

De acuerdo con Gabriel Juárez, técnico en la materia, estudios geológicos ubican en 99 y 102 pies la profundidad para alcanzar roca fragmentada.

Relató que la base es de coral dragado del Canal, lo que representa el área original del relleno comprendido en 44 hectáreas.

Afirmó que en cumplimiento de las disposiciones ambientales, la entonces Comisión del Canal de Panamá propuso un plan de cierre y saneamiento del vertedero, el cual debía concluir en 1997.

El plan terminaría con un programa de monitoreo, reforestación de las áreas de préstamos ya utilizadas y un drenaje que debía prolongarse hasta diciembre de 1999. Para esto, la Comisión del Canal de Panamá hizo una inversión de 3.2 millones de dólares.

A pesar de la existencia de este plan, la Cancillería, a solicitud de la entonces Dirección Metropolitana de Aseo, comenzó conversaciones con la Comisión del Canal para postergar el cierre, debido a la imposibilidad de ubicar un área para disponer de los desechos.

El pepresentante de Cristóbal, Francisco Salcedo, indicó que la situación provoca desagrado en los turistas que llegan en cruceros.

A partir de noviembre de 1999, la DIMA desaparece como entidad y sus funciones son asumidas por el Municipio de Colón a través de la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD), que opera el relleno como un vertedero a “cielo abierto”.


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749400
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América