Una serie de hurtos a establecimientos comerciales de expendio de alimentos en perjuicio de microempresarios, se han registrado en los últimos meses, en el distrito de Arraiján.
La situación mantiene en la incertidumbre a los pequeños comerciantes, quienes sufren pérdidas materiales cuando los negocios son desvalijados.
La semana pasada en diferentes puntos del distrito, dos restaurantes de ventas de alimentos fueron visitados por desconocidos que violentaron las puertas, ventanas y se llevaron varios artículos.
El establecimiento de ventas de comida propiedad de la señora Alis Baúles, fue desvalijado por rateros en horas de la madrugada del pasado miércoles 5 de mayo, los que aparentemente utilizaron una pata de cabra para violentar el candado de la puerta y llevarse un tanque de gas y unos 40 dólares en alimentos secos.
Los delincuentes ingeniosamente se treparon en un tanque de pintura, desconectaron una de las lámparas del negocio para cometer su fechoría y se llevaron toda la comida de la venta del día.
Según la afectada, es la segunda ocasión que los maleantes se introducen en el negocio ubicado en la barriada La Paz, áreas revertidas, frente al centro básico Stella Sierra.
Las pérdidas han sido cuantiosas, anteriormente se metieron en el salón de belleza que funciona en la misma edificación y sustrajeron unos 100 dólares en artículos de belleza.
El área requiere de mayor vigilancia por parte de la Policía Nacional.
Los afectados señalaron que la delincuencia se ha incrementado, con el aumento de la población.
La comerciante clamó a las altas autoridades de la Policía Nacional llevar a cabo rondas policiales, para tratar de frenar esta irregularidad que va en detrimento de los pequeños negociantes.
El sub comisionado de la zona policial de Arraiján, Rigoberto Rivera, dijo que la institución realiza rondas en el distrito y áreas criticas, pero recomendó que los negocios cuenten con una cerca perimetral para proteger los bienes.