El cuerpo en estado de putrefacción que fue encontrado por estudiantes del colegio secundario de Progreso en el distrito de Barú, corresponde a Ángel Pitti, de 63 años, residente en el sector de La Esperanza.
Pitti había salido de su residencia el pasado jueves a cobrar el pago de su jubilación, desde entonces nadie supo sobre su paradero.
El ciudadano fue identificado por su hermano, quien aseguró que este hace pocos meses atrás había sufrido un accidente, por lo que fue intervenido quirúrgicamente, así que mantenía una cicatriz en la cabeza, lo cual le permitió conocer que se trataba de su hermano.
“Inicialmente cuando llegamos, las autoridades nos permitieron ingresar donde se mantenía el cuerpo. Allí observamos la ropa que cargaba y todo coincidía con mi hermano. Me lo describieron como lo vi ese día que salió, pero la cara estaba irreconocible, ya que al parecer el cuerpo tenía varios días y los gallotes estaban haciéndole de las suyas, por eso no lo pude reconocer en el momento. Pero si luego vi que tenía una cicatriz la misma que se había hecho cuando se calló borracho un tiempo atrás”, señaló Alexis Pitti, hermano de la víctima.
Según los familiares del hoy occiso, este le gustaban mucho el licor por lo que no descartan que alguien estando borracho pudo haberlo asesinado, incluso para robarle, porque había cobrado ese día el pago de su jubilación.
Los familiares piden a las autoridades que se investigue realmente qué fue lo que ocurrió con Ángel, ya que el mismo no tenía problemas con nadie.
