Por este año se solucionó el problema, pero para el próximo, dependerá de un entendimiento serio de parte de la comunidad antonera, esto no depende del alcalde ni del obispo, sino de la comunidad2, dijo el padre Pedro Marín, párroco de la iglesia San Juan Bautista de Antón, al referirse al conflicto surgido entre las autoridades de la Iglesia y alcaldicias sobre las fiestas religiosas del Cristo de Esquipulas.
El padre Pedro Marín, indicó que las autoridades cumplen con guardar el orden, pero lo que la Iglesia ha propuesto es "que haya una mentalización, crear conciencia entre los feligreses, de que no se pueden, como católicos, celebrar las fiestas religiosas como se han venido celebrando hasta ahora".
Es cuestión de tiempo y de darle continuidad a esta idea y que la comunidad comprenda, pero si esperamos, el problema volverá y será más complejo", acotó el prelado.
Añadió que si el otro año, la Iglesia asume una postura firme, entonces se daría una reacción de parte de la ciudadanía que podría ser contraproducente para todos.
Estas declaraciones se dan a raíz de un mal entendido entre la Alcaldía y la Iglesia, además de las declaraciones dadas por el legislador Bolívar Pariente, donde manifestó que existía una pugna porque se mezclaban las fiestas religiosas y las fiestas paganas, con lo que la iglesia no estaba de cuerdo y había amenazado con no dejar salir el Santo Cristo para la procesión.
El Párroco de la comunidad de Antón, señala que "hay tiempo suficiente para ir madurando caminos conducentes al fin que se proponen estas fiestas religiosas, que es consolidar nuestra fe cristiana y mantener siempre los valores sociales y religiosos de la comunidad católica".