Las iglesias de la provincia de Chiriquí, en especial las ubicadas en los centros de las diferentes comunidades, fueron abarrotadas ayer por celebrarse el Domingo de Ramos que inicia la conmemoración de la Semana Santa donde todos los cristianos recuerdan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
En la iglesia Sagrada Familia de la ciudad de David, una de las más concurridas en Chiriquí por ser de las más antiguas, miles de fieles obtuvieron sus ramas bendecidas por los sacerdotes, para colocarlas en diferentes áreas de sus hogares.
En otras provincias como Veraguas, Coclé, Los Santos y Herrera, el Domingo de Ramos se desarrolló con diversas actividades, con la entrega de la palma o ramita bendecida, además de procesiones. Ahora los panameños se prestan a tomar una semana de reflexión.
Posteriormente en 1961, otro sacerdote español, Jesús San Felíu, promueve que la procesión de Domingo de Ramos parta desde de la ermita al templo parroquial para variar la costumbre de sólo salir de la iglesia, dar vuelta por algunas calles y retornar al templo.
En otra parroquia, Inmaculada Concepción, la procesión de Domingo de Ramos se realiza más temprano y en ella se viste a un niño como Jesús y recorre el camino hacia la iglesia acompañado de los feligreses.
Una escena similar ocurre en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, los fieles tienen un sitio para iniciar la Semana Mayor y recordar el sacrificio de Jesús en la cruz.
Roger Guerra: "Significa el inicio de la Semana Santa donde se recuerda lo que pasó Jesús por nosotros y la ramita en la puerta principal".
Amado Rosas : "Consideramos que es una fecha especial por la entrada de Jesús al pueblo; coloco mi ramita en forma de cruz en mi cuarto".
Gilberto Guerra: "Es la llegada de Jesús al pueblo de Jerusalén; la rama la colocamos en la puerta que debe estar abierta para Cristo".
Roderick Miranda: "Inicia el periodo de resignación para todos los cristianos y el ramo bendecido lo coloco en la puerta de mi casa".
Humberto González: "Es un día muy poderoso, porque es algo de nuestra religión católica y mi ramito la pongo siempre frente a la puerta".