
La tecnología aplicable al control de los embarazos llegó a Chiriquí, y sobre todo a la región de la comarca Ngäbe-Buglé, lo que supone pasos agigantados en materia de salud reproductiva y hacia el control de la natalidad en las regiones más pobres del país.
Se trata de un novedoso sistema anticonceptivo, que consiste en la aplicación de implantes debajo de la piel, con una efectividad de hasta cinco años, y que 152 mujeres chiricanas ya empezaron a utilizar.
A través de una donación del Fondo de Población de las Naciones Unidas (ONU), se logró la obtención de 200 implantes, con el objetivo primordial de reducir las muertes durante el parto, disminuir la tasa de mortalidad infantil y los embarazos no deseados.
El proyecto piloto empezó el pasado mes de noviembre en el hospital materno infantil José Domingo de Obaldía, en David, provincia de Chiriquí. Este centro hospitalario fue escogido –a nivel nacional- por la organización para la implementación del proyecto.
Las 152 mujeres escogidas para participar dieron a luz en dicho centro hospitalario, y recibieron capacitación para recibir la nueva tecnología anticonceptiva. Ellas llevarán en su cuerpo el implante, que les fue colocado en el antebrazo a través de una inyección, y que les creará una barrera para prevenir los embarazos no deseados por un periodo de hasta cinco años.
Mariela de González, ginecóloga y promotora de este programa en el hospital José Domingo de Obaldía, informó que se está orientando a las pacientes para que conozcan los diferentes tipos de anticonceptivos que existen, para que los utilicen y eviten así los embarazos continuos.
Las pacientes embarazadas que califican son captadas hasta 24 horas antes del parto, para que puedan recibir la capacitación de parte del personal de salud y regresar a sus casas con la protección debida.
Beneficios
“Las ventajas que tiene este tipo de métodos es que la mujer puede seguir alimentando a su niño sin ningún tipo de problema, no tiene que estar preocupada de utilizar pastillas o aplicarse todos los meses una inyección; su periodo menstrual se le elimina y está protegida desde el momento en que se lo aplica”, explicó la doctora.
Los implantes subdérmicos están siendo aplicados a mujeres en edades tan tempranas como los 10 años, y aproximadamente hasta los 43, o hasta que terminen su periodo reproductivo. Pueden ser aplicados 40 días después del parto y no tienen ninguna interferencia con la lactancia.
Así lo confirmó Ileana Contreras, coordinadora del Servicio Amigable a las Adolescentes del hospital José Domingo de Obaldía, quien indicó que en el departamento se han aplicado 30 implantes a pacientes que ya han tenido bebés en edades entre 10 y 19 años.
El tratamiento tiene una efectividad del 98.9%, y pocos efectos secundarios. Pero entre los encontrados en las pacientes que han recibido la aplicación se ubican sangrados irregulares, dolores de cabeza y náuseas; síntomas comunes en otros métodos anticonceptivos. Según la experiencia, luego de un tiempo, estos efectos adversos disminuyen hasta que desaparecen.