La Alcaldía de Natá dispuso implementar toques de queda, así como la prohibición a que menores de edad permanezcan en centros de expendio de licor, como alternativas para evitar hechos que lamentar.
La medida fue tomada luego que las autoridades del corregimiento cabecera, la iglesia católica, galenos y personal docente del Colegio Mariano Prado, se reunieran para tratar el caso de supuesta práctica de ritos satánicos, en la cual involucraban a jóvenes de este plantel.
Según Graciela Navarro, alcaldesa, no existen indicios de tales ritos, sin embargo, se han unido esfuerzos para que se tomen medidas a fin de evitar que jóvenes se involucren en actos.