Resultados
- Beneficios
- Incremento
- Proyecto
- Contrato
La nueva sala de hemodiálisis que prestará atención a 19 pacientes de la provincia de Bocas del Toro que padecen problemas de insuficiencia renal y quienes por años se vieron obligados a buscar atención en hospitales en las provincias de Chiriquí y Panamá, fue inaugurada ayer por el presidente Ricardo Martinelli.
Por primera vez estas personas podrán levantarse en la mañana, ir a sus tratamientos y regresar en la tarde del mismo día a sus hogares para estar en compañía de sus familias.
Antes, los viajes que tenían que hacer para buscar tratamiento los separaba de sus familias hasta una semana, pues viajaban los domingos para iniciar el tratamiento hasta el viernes.
Posteriormente, debían emprender un viaje de regreso de más de 200 kilómetros, si estaban en Chiriquí, o 900 kilómetros, si recibían atención en Panamá.
Zoila White, educadora y presidenta de los pacientes que padecen la enfermedad, acompañó al presidente Martinelli; al director de la Caja de Seguro Social, Guillermo Saen Llorens, y a otras personalidades en la mesa principal.
En su intervención, manifestó su agradecimiento a Dios y a los gobernantes porque la construcción de esta sala era un viejo anhelo de quienes por años han tenido que sufrir en viajes tediosos y peligrosos, aguantar hambre, sueño y sufrir lejos de sus familiares.
Mencionó el nombre de algunos pacientes que desafortunadamente no soportaron estar viajando constantemente y murieron, pero que deben estar felices de que por fin se cumple con la construcción de dichas instalaciones.
White es educadora en la Escuela 4 de abril y viajaba los lunes en la madrugada para recibir el tratamiento ese mismo día en el hospital de David, regresaba en la noche, para poder dictar clases en la mañana del martes y así sucesivamente hasta el fin de semana.
Claramente emocionada, dijo que al fin bajaba la dosis del sufrimiento de los pacientes y que se sienten como si ya se hubieran curado, aunque no sea así, pero definitivamente, poder recibir el tratamiento y regresar a casa será un factor importante en la recuperación de muchos.
La sala, cuyo costo de construcción ronda los dos millones de dólares, tiene capacidad para atender a 60 pacientes en turnos diferentes.
Además, cuenta con servicios de sicología, nutrición, administración, sala de espera y de recuperación. También tiene máquinas con tecnología de punta estratégicamente ubicadas para que los pacientes estén lo más relajados posible.
Una de las pacientes que se verá en esta instalación es una niña de 10 años que ha tenido que viajar por meses a la capital. Su familiares manifestaron estar contentos con el nuevo servicio.