NO SOLO se enfrentan al hambre, la pobreza y enfermedades, los indígenas de más de 42 comunidades apartadas, de San José, El Peñon, Batata, Agua de Salud, El Bale, Conejo, El Guarumo y muchas otras también deben burlar a la muerte.
De este modo viven en el olvido, porque los gobiernos no han mirado a la comarca Ngöbe Buglé.
La única esperanza en esta región es el Centro Misionero de Nuestra Señora de Guadalupe en El Bale, que pertenece a la iglesia Católica y que está a cargo de las Hermanas de la Presentación María Fabiola Botero y su compañera Flor María Sánchez, quienes están realizando una obra social digna de admiración.
El trabajo de las religiosas aparte de evangelizar también consiste en brindar la ayuda con alimentos sobre todo a los niños, así como curar heridos y hasta transportar a los enfermos hasta los centros de salud.
La hermana Botero dijo que la asistencia de salud para las personas que viven en las comunidades es casi nula por parte de las autoridades. Los niños mueren algunas veces a causa del hambre y la desnutrición, otras veces porque no hay medicinas y otras por las distancias que tienen que caminar para llegar a tiempo a un centro de salud.
Menciona el pésimo estado en que se encuentran los caminos de acceso, que hacen que en estos apartados sitios la vida sea aún más difícil; tornándose hasta intransitable durante todo el año. Tampoco hay puentes, y los humildes indígenas deben aventurarse a atravesar ríos peligrosos, que ya han cobrado vidas durante las últimas crecidas con las lluvias.
Para el reverendo Roberto González, asignado a las comunidades de difícil acceso del área de El Bale en Ñurum, la pobreza extrema es un factor determinante. El hambre está acabando con la vida de muchas personas que viven marginadas en la misma serranía de la provincia de Veraguas al no recibir la ayuda. El alto consumo de bebidas fermentada, común a edades tempranas, agrava el problema.
Indígenas en Ñurum abandonados a su suerte
Los jóvenes no tienen oportunidades de superarse ante la falta de centros educativos en las más de 42 comunidades dentro de la comarca Ngöbe Buglé.