Chiriquí. Una docena de familias indígenas que invadieron terrenos municipales que fueron adjudicados para albergar el nuevo cementerio de David, en el sector de los Abanicos, solicitaron ayuda a las autoridades.
Reconocieron que están invadiendo terrenos, pero aseguraron que no tienen a dónde ir.
Sostuvieron que ocupan un área a pocos metros del manglar y según explicaron, el terreno consiste en un relleno que cuando llueve se torna fangoso, por ello no conciben que se quiera ubicar un campo santo.
Heriberto Ríos, uno de los invasores, señaló que se presentó al lugar hace dos meses porque no tiene casa.
Reconoció que esto es privado, pero aclaró que no tiene recursos para permanecer en otro lugar.
Adelina Samaniego, que vive en compañía de su hermana, su sobrina y su hija de dos meses de nacida, comentó que si los sacan están dispuestos a hacerlo, pero "deberían darnos una alternativa para vivir, porque no somos animales".