Colón. A los colonenses les encanta tomarse fotos para recordar en imágenes las fechas especiales, por tal razón un grupo de jóvenes fotógrafos se organizaron para ofrecer su creatividad a los clientes.
Cuatro talentosos fotógrafos: Angel Smith, Heraldo Bratwhite, y Rubén Martín Ferrera Villanueva y el conocido Colón, no desaprovechan la época para tomar algunas fotos.
Para hacerlo debieron adornar con motivos navideños un cubículo en donde las chicas, niños con sus padres entre otras personas les resultaba atractivo posar en ese escenario para guardar el recuerdo.
Angel dijo que se le paga al municipio, aparte deberán cancelar al creativo que les decoró el escenario; comprar las películas; pilas , pagar el revelado para luego esperar que lleguen los clientes a retirar las fotos.
"Durante estos meses de trabajo ahorro para mantener a mi familia y balancearme, darle a mis hijos y poder sobrevivir" indicó.
Heraldo que tiene 47 años, dijo que lleva unos 30 años en este que hacer, "porque de verdad al colonense le gusta tomarse fotos, pero nos encontramos a veces con personas que te pagan el abono y no retiran su trabajo, pero también hay quienes cancelan y no se acuerdan tampoco de buscar las fotos".
Aunque intentó obtener un cupo en el programa de Operación Sonrisa, cuando se realizó en el hospital Nicolás Solano, los galenos le indicaron que debía haber participado en alguna de las dos anteriores jornadas del programa.
Confiesa además que a duras penas logra conseguir el dinero suficiente para comprar la leche que consumen sus dos hijas, la comida diaria, el gas y otras necesidades.
Pese a cuánto puede, intenta ahorrar de lo poco que gana, las necesidades siempre son más y lo guardado debe ser invertido, siendo su salvación la ayuda que recibe de su madre, que también es lograda con dificultad.
A la carta del Niño Dios, agrega poder ampliar la casa que ocupa, a pesar que sabe que la tierra que ocupa no es suya.
Para Verónica, un trabajo, a pesar de su impedimento físico, sería la solución a sus problemas.
En esta época aún suceden los milagros, por lo que quizás de la mano de algún comerciante o del director de alguna entidad de gobierno, sea posible la realización de uno de los milagros anotados en la carta de Verónica.