Las tardes en Aguadulce, al parecer no son tan tranquilas ya que cuando usted piensa que su hogar está seguro, cualquiera puede entrar para hurtar como le sucedió a Aquilino Vega.
Él junto a su esposa, había salido a trabajar y cuando regresaron no encontrarlos las llantas nuevas que le había comprado al carro y que estaban en la terraza. Una vecina informó que un joven las tomó y al ser interrogado, dijo: "Me mandaron a buscarla para arreglarlas.