Movidos por la búsqueda de una verdadera renovación del espíritu cristiano, miles de delegaciones de jóvenes llegaron hasta el distrito de Chitré para participar en el XXVIII Encuentro de Renovación Juvenil.
"Como una fiesta de esperanza que este año convoca a la juventud en el amor de Dios", definieron los jóvenes participantes esta actividad religiosa.
Durante muchos años, estos encuentros permiten a los muchachos hacer un alto en el camino para estar con Cristo de forma exclusiva, sin máscaras y con el deseo de ser mejores.
El gimnasio del colegio José Daniel Crespo se quedó pequeño para la gran cantidad de jóvenes que acudieron anoche al inicio del encuentro de renovación, que culmina este domingo 4 de febrero.
Desde tempranas horas de la madrugada de este jueves, los jóvenes de la Comunidad Santa Teresa de Jesús, que durante muchos años han llevado la organización del encuentro, comenzaron a recibir a los grupos y movimientos juveniles que arribaban a Chitré.
Con gran alegría, los jóvenes cuando llegaban recordaban al padre Segundo Familiar Cano, quien durante muchos años lideró este evento.
Y es, precisamente, la figura y ejemplo de este sacerdote, lo que este año ha movido esta masa juvenil a participar con mayor fuerza del encuentro.
David Ortega, asesor del grupo juvenil de Tocumen, manifestó que este espacio de renovación es muy esperado por los jóvenes y, con la ausencia del padre Segundo, la motivación es mayor.
Señaló que ellos han participado otros años y han tenido la experiencia de encontrarse con Jesús.
Agregó que todos los años esperan con mucha esperanza la promoción de este encuentro en Chitré, y hacen actividades como matinés, venta de comidas y rifas para recaudar los fondos que les permitan emprender esta aventura espiritual.
Por su parte, la joven Kinang Barrantes, de la provincia de Chiriquí, recordó con gran melancolía el mensaje del padre Segundo durante el encuentro del año pasado, donde les animaba a ser mejores y a descubrir la presencia de Dios en sus vidas.
Manifestó que la fuerza de sus palabras y el convencimiento que mostraba, eran siempre una buena razón para creerle.
Relató que su vida y la de muchos jóvenes cambió, después de conocer a este sacerdote, porque él supo enseñarles la ruta que tenían que seguir para encontrar la verdadera felicidad.
Agregó que aunque hoy les da mucha tristeza que no podrán verlo ni escucharlo, lo que les enseñó estará siempre en sus corazones, como la mejor herencia que les dejó.
Inicia encuentro con el Señor
La muerte del padre Segundo Cano, les ha dado mucha fuerza a los jóvenes para seguir su obra.