Ayer inició el juicio a los 12 acusados de haber dado muerte y decapitado a cuatro reos en la isla penal de Coiba, hecho ocurrido en enero del año 1998. Luego de todo un día de labores, no fue posible completar el grupo de ocho personas para integrar el jurado de conciencia.
Domingo Montenegro, oficial de prensa del Organo Judicial, expresó que a las 5:00 p.m. fue imposible continuar con la búsqueda de los jurados, ya que poco a poco las opciones que se tenían fueron descartándose por diversas causas.
Mencionó que a raíz de ello se extendió el receso hasta hoy a las 8:00 a.m., cuando se reanude la audiencia y se seguirán con los esfuerzos para lograr conformar el jurado.
Destacó que entre las dificultades que se encontraron en la búsqueda de los jurados, algunos presentaban problemas de salud, mantenían familiares enfermos, mientras otros no habían asistido a laborar.
En cuanto a los pronósticos del juicio, los fiscales Rolando Rodríguez y Edwin Alvarez, aseguraron que están convencidos y cuentan con las pruebas para demostrar que existe participación de los 12 acusados en esta masacre que calificaron como un hecho diabólico.
Por su parte, Carlos Herrera Morán, abogado de cuatro de los imputados, aseguró que existen irregularidades en el expediente, ante lo cual sus defendidos no pueden ser condenados.
El abogado reiteró que el expediente es irregular, ya que en el mismo se han obviado pruebas importantes en cuanto al ADN, tipaje de sangre, huellas dactilares en las armas presuntamente utilizadas para cometer el hecho, que vinculen a los imputados al asesinato.
Aseguró que se encuentra preparado para demostrar en el transcurso del proceso cada una de las faltas en las cuales ha incurrido la parte acusadora y que demuestran que sus defendidos son inocentes.