P. Oeste. La ola de robos y el peligro al que están expuestos empleados y menores que viven en Ciudad del Niño, fueron planteados por el presidente del patronato, Fortunato Peirotein, en una reunión realizada en el despacho de la alcaldesa Yolanda Villa de Arosemena, con miembros de la Policía Nacional.
En los últimos meses, se han verificado robos dentro de la Ciudad del Niño, cada vez con más frecuencia por parte de personas que ingresan y se llevan pollos, cables del tendido de teléfono, zapatillas o ropa, mencionó Peirotein.
Hasta los clorinadores del agua se han llevado en más de una ocasión, perjudicando a los 200 niños y al personal que trabaja en las instalaciones.
Anteriormente el personal que labora en la Ciudad del Niño había sorprendido a los antisociales tratando de llevarse artículos de valor, por lo que se les llamaba la atención y se retiraban del lugar, pero en los últimos meses han usado la violencia.
"En una ocasión al encargado de la seguridad le pusieron un revólver en la sien y lo han amenazado diciéndole ten cuidado", indicó la fuente. Indicó que recientemente la propia Policía pudo ver cómo la persona detenida en el lugar por robo, pese a estar amarrada, amenazaba al señor Justo González, diciéndole que se las iba a pagar.
Los robos suceden a cualquier hora, "les da igual la madrugada o plena luz, porque el último hecho que les conté fue a las 10:00 de la mañana", dijo el director de Ciudad del Niño. Además otro de los problemas es que los locos que se escapan del Hospital Nicolás Solano se dirigen hasta la Ciudad del Niño.
Sostuvo que a los directivos de Ciudad del Niño les preocupa la advertencia presentada por la empresa avícola que mantiene alquiladas las galeras de su finca para la cría de pollos y cuyo ingreso es el más fuerte que recibe la entidad, ya les comunicó que sino resuelven el problema de la seguridad cancelarán el contrato.
Peirotein dejó claro que el Patronato no está en la capacidad de contratar seguridad particular porque para ello tendrían que recortar los gastos de zapatillas o de comida de los 200 niños que allí viven, por lo que propusieron más unidades permanentes y la instalación de una garita. La alcaldesa Yolanda de Arosemena, pidió a la Policía el apoyo para la Ciudad del Niño.