Los cajeros automáticos siguen siendo el blanco de los delincuentes. Sólo este jueves, los amigos de lo ajeno intentaron robarse el cajero del Centro de Préstamos del banco Cuscatlán, ubicado en la avenida Rodolfo Chiari, en Aguadulce.
La llamada de alerta la recibió el Cuerpo de Bomberos, quienes pensaban que se trataba de un incendio, ya que por la cabina del cajero salía mucho humo.
Uno de los camisas rojas explicó que colocaron la escalera para subir hasta el techo del cajero y encontraron un enorme hueco, además de dos mochilas.
Alegó que se trataba de un robo que sin querer, fue frustrado. Los ladrones lograron darse a la fuga.