Los gritos de dos menores de 2 y 3 años, que estaban en las manos de un supuesto depravado sexual, permitió que su madre llegara a tiempo para salvarlos.
Magda Zapata, madre de las dos menores, denunció que su vecino, quien es un sordomudo, le estaba subiendo el pantaloncito a las niñas, cuando ella miró por una rendija de la casa del sujeto acusado.
Zapata confiesa que mientras ella estaba lavando la ropa, las niñas le pidieron permiso para mirar a los estudiantes que estaban practicando en la banda de la escuela de Progreso en el distrito de Barú.
Pero, después de 15 minutos, se percató que las niñas no estaban y comenzó a buscarlas. Procedió a mirar en la casa del vecino y lo sorprendió cuando le estaba subiéndole el pantaloncito a las niñas.
Inmediatamente procedió a interponer la denuncia ante la Policía Nacional y el ciudadano está a órdenes de la personería de Barú, instancia que se mantiene haciendo las investigaciones del caso.
Detalló que el examen de Medicatura Forense reveló que no hubo contacto sexual; al parecer sólo fue manoseo en las partes íntimas de las menores.
Por otro lado, en las fincas bananeras las autoridades se mantienen investigando la presunta violación carnal de otras dos menores.
Se denunció ante la personería, que un ciudadano de 34 años tenía una residencia alquilada y se dedicaba a tener relaciones sexuales con las menores de 12 años. El señor ya fue detenido.
De no solucionarse el problema, los padres de familia amenazan con buscar medidas para presionar a las autoridades.
Esperan que este problema se resuelva lo más pronto posible.